Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta holocausto nuclear

FALLAR EN EL INTENTO: LA VISITA DE OBAMA A LA ESCENA DEL CRIMEN EN JAPÓN

A principios de este mes, cuando Washington seguía dubitativo respecto de si Barack Obama debía o no convertirse en el primer presidente norteamericano a visitar el sitio donde cayó la primera de las dos bombas nucleares que Estados Unidos detonó sobre Japón al final de la Segunda Guerra Mundial, sugerí en Twitter que no sólo debía ir, sino que debía también llevarse con él una sincera disculpa de parte de la nación que lidera. Al final, Obama fue a Japón, pero sin pedir disculpas —que, por desgracia, no es de extrañarse considerando la política al respecto que Estados Unidos ha seguido al pie de la letra durante setenta años— por lo que muchos, incluido yo mismo, consideramos como uno de los peores crímenes de guerra en la historia humana. El presidente Obama con el primer ministro Abe en Hiroshima El viernes pasado, Obama se convirtió en el primer presidente de EEUU en las siete décadas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en realizar una visita oficial al monumento a ...

A TRES MINUTOS PARA LA MEDIANOCHE

Aquellos de nosotros que crecimos en las décadas de 1950 y 1960 recordamos, como si fuera ayer, el clima de la Guerra Fría entre la Unión Soviética (Rusia y su entonces imperio comunista) y Occidente, un clima oscuro en el que todos vivimos en el conocimiento aterrador de que las relaciones hostiles entre los gigantes nucleares del mundo podrían, en cualquier momento, desencadenar un holocausto nuclear capaz de acabar con la civilización tal como el mundo la conocía. De hecho, un escenario de guerra atómica podría, nos aseguraban, dar lugar a un “invierno nuclear” en el cual la humanidad sería una de las muchas especies que acabarían extinguidas. El planeta Tierra se volvería un ambiente hostil en el que sólo las más adaptables de las especies —las cucarachas y las ratas, nos decían— serían capaces de sobrevivir y dominar. Los defensores de la industria bélica siempre argumentaron que la mejor defensa era un buen ataque y que el mantenimiento de un “equilibrio nuclear” (es deci...