Ir al contenido principal

Entradas

CREAR EL CLIMA EN UNA GUERRA POR ENCARGO

Aunque se asemeje a una frágil cuerda floja, el llamado “cese de hostilidades” en Siria se sostenía desde la semana pasada, pese a aisladas violaciones a la tregua. Pero los ojos de los diplomáticos y otros observadores enfocaban más en la relación entre las superpotencias de Rusia y Estados Unidos que en los beligerantes en la así llamada Guerra Civil Siria —nombre que resulta, claramente, cada vez más inapropiado teniendo en cuenta las graves repercusiones e implicaciones internacionales que el conflicto reviste. Con el cese de hostilidades pactado el mes pasado más entre los líderes regionales y globales que entre las múltiples partes beligerantes en la guerra en sí, Moscú y Washington se encuentran de repente habiéndose convertido en pareja despareja —un extraño acontecimiento después de los eventos no sólo en Siria, sino también en Ucrania y en otros lugares del mundo que, desde 2014, han tenido en pugna a las dos potencias nucleares más que en cualquier otro momento desde la Gue...

SIRIA: TREGUA QUE NO ES TAL COSA

Cualquier indicio de algo parecido a la paz en Siria tras el “cese de hostilidades” anunciado en términos grandilocuentes por los hombres a cargo de las relaciones exteriores de Estados Unidos y de Rusia la semana pasada fue, en verdad, de corta duración. Sin duda, en sus pronunciamientos públicos respecto de un acuerdo alcanzado más entre agentes externos de la guerra siria que entre sus beligerantes directos, el secretario de estado norteamericano John Kerry hizo todo lo posible para disuadir a todo el mundo de la noción de que lo que iba a ser ejecutado sería “un alto el fuego”. Dijo que las partes involucradas se sienten más cómodas con el término menos específico de “cese de hostilidades”. Aún ese término, sin embargo, resultó definitivamente equívoco. Se hizo rápidamente evidente que la farsa que pasara por tregua en la guerra en Siria era, en realidad, un nuevo caso de intervención contraproductiva por parte de las superpotencias en un conflicto que ha pasado de un justific...

LA BÚSQUEDA DEMOCRÁTICA DE LOS SIRIOS Y EL PRECIO DE LA HIPOCRESÍA OCCIDENTAL

“ Aquí es donde la revolución se inicia”, dicen Leila Al-Shami y Robin Yassin-Kassab en su libro, Burning Country (País en llamas, Pluto Press 2016), “antes que las armas y los cálculos políticos, antes que, incluso, las manifestaciones: en los corazones de las personas, en la forma de nuevos pensamientos y nuevas palabras sin restricciones.” La tragedia de la llamada “guerra civil” en Siria se ha vuelto tan inexpresablemente monumental y monstruosa que, para el público en general en todo el mundo, se ha destilado en un mero conjunto de sombrías estadísticas, en el titular actual de “peor conflicto del mundo”, en la fuente de la mayor parte de la crisis migratoria de Europa, pero manteniéndose inimaginable y, más triste aún, impensable para la mayoría en términos del horror que sucede allí a diario. Siria es un país donde una familia de dictadores apañada por superpotencias ha gobernado durante más de cuatro décadas logrando, hasta el año 2011, callar a todo oponente, y gobernar de m...

EDUCAR PARA LA PAZ EN HARVARD

Fue para mí un honor aceptar la semana pasada una invitación para visitar la Universidad de Harvard. Más específicamente, visité la Escuela John F. Kennedy de la Universidad de Harvard y su Centro Carr para Políticas de Derechos Humanos, los cuales están enseñando programas y realizando investigaciones que coinciden plenamente con áreas de investigación incluidas en mi último libro, La guerra: un crimen contra la humanidad. Estas áreas incluyen maneras de reformar y mejorar las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional (CPI), de manera tal de elevar su eficacia en el establecimiento y mantenimiento de la paz mundial; las estrategias para reforzar y proteger el estado de derecho, los valores democráticos y los derechos humanos y civiles; las tácticas para prevenir la tortura y los métodos para inculcar la educación para la paz. Con los miembros de la clase y la facultad en la Escuela Kennedy en Harvard. Estoy a la izquierda al frente, parado. La Dra. Kathryn Sikkink  (senta...